i.letrados contáctanos menú
"La imaginación está hecha de convenciones de la memoria. Si yo no tuviera memoria no podría imaginar." Jorge Luis Borges Recorrer la ciudad siempre supondrá una tarea imaginativa para quien la transita. Innumerables son los caminos que en ella podemos trazar a cada paso. Las ciudades aparecen y desaparecen tras nuestras huellas quedándose incrustadas en el mapa de nuestra memoria como pequeñas cicatrices. Algunas veces por decisión propia y otras por azar, nos detenemos por aquella esquina o giramos por aquel semáforo y sin darnos cuenta estamos en una ciudad que desconocemos y nos lleva por calles en zigzag; nuestro mapa mental de la ciudad se recrea y de pronto son muchas ciudades contenidas en una sola. Encontraremos que hay tantas ciudades como personas que las recorremos. Entender nuestra ciudad desde esta perspectiva nos abre un universo infinito de posibilidades de interacción con la realidad, nos aleja de las versiones institucionales y cuantitativas tradicionales. En términos de Armando Silva y su investigación sobre los Imaginarios Urbanos hay que distinguir entre la idea del croquis y la del mapa: el primero es la representación mental de los ciudadanos, se encuentra en constante transformación y se relaciona con la cultura (todo aquello que quepa dentro de esa palabra); el segundo es la representación institucional inmutable, con límites definidos, referida primordialmente a las condiciones físicas de los espacios. Derivando la ciudad Partiendo de los situacionistas y su teoría de la deriva urbana “como una técnica de paso ininterrumpido a través de ambientes diversos (…) ligado indisolublemente al reconocimiento de efectos de naturaleza psicogeográfica y a la afirmación de un comportamiento lúdico- constructivo”, Cartografías Sonoras apareció como una nueva posibilidad de descubrir esas ciudades que permanecen invisibles a nuestros ojos y, en especial, a nuestros otros sentidos. Dentro del enorme espectro que es el paisaje sonoro de la ciudad, los músicos de la calle se erigieron como los protagonistas de estas derivas. Con sus matices y sus historias a cuestas comenzaron a darnos cuenta de las múltiples ciudades que nos habitan y que recorremos a diario muchas veces sin percatarnos. En un proceso naturalmente azaroso se recorrían las calles convirtiéndolas en el espacio donde todos podían tener voz, y esa voz era reconocida como parte de la memoria de la ciudad misma. El encuentro fortuito y la cita imprevista daban cuenta de las ciudades que olvidamos.  Sin distingo de clase o raza desfilaron personajes de todos los tipos: desde los músicos de conservatorio hasta los desplazados por la violencia del campo y de la ciudad. Jóvenes y viejos o mujeres y hombres abrieron un nuevo espacio donde poder encontrarse con todos los que caminamos a diario.   Van al Sur Bajando por Defensa (es bueno saber que en Bs As la toponimia de la ciudad, la de sus calles,conserva sus nombres propios y no una secuencia de números al azar) antes de llegar a Belgrano, justo en  la vereda contigua a esta avenida, desprevenidos caminan presurosos turistas y porteños al compás de un bandoneón y una trompeta con ritmo melancólico, que anticipa la feria del barrio de San Telmo.  Sin importar la religión que profesen, en este caso adventistas, se encuentran dos personajes que tienen por lugar de trabajo: la calle y por lenguaje: la música. Llevan ya un año en ese lugar, año y medio de estar juntos, y cada uno más de diez años en su oficio de músicos, reparadores y afinadores de pianos, trompetas, laudes y toda suerte de instrumentos. Con formación de la calle, de maestros de aquí y allá sienten un gusto especial por lo clásico. De pronto sueltan un punto medio entre aquello y lo popular: Vuelvo al Sur, del maestro Piazzolla, y aunque en este caso no vuelve al sur sino sale de él, se mezcla con los aires y se deja atrapar por el video para ir a todas partes, dejándose cartografiar con los cachetes inflados y las barbas blancas sin olvidar que “tocar en la calle es una libertad que uno siente que toca con el alma, que le transmite a la gente…” un saludo desde el sur de los que esperamos volver aunque no hayamos ido. Cartografías Sonoras fue un proyecto gestado en 2010 con una duración de cerca de 2 años y cuyo propósito era “documentar, ordenar, catalogar, archivar y analizar el paisaje sonoro generado por los músicos de la calle de diferentes zonas urbanas de la ciudad.” A partir de una plataforma digital basada en wordpress se buscaba geolocalizar a los músicos urbanos en google maps acompañándolos de un videoclip corto, un texto de apoyo que se generaba a partir del momento compartido con ellos y un archivo de audio de libre descarga para que fuera usado por cualquier persona en otros proyectos y contextos.   Mediante su carácter colaborativo y digital rápidamente se replicaron cartografías no solamente en Colombia sino también en diferentes ciudades de Ecuador, Argentina y España entre otros, permitiendo así que el proyecto tuviera alcances globales. La democratización de los contenidos a través de la web es otro de los objetivos del proyecto, teniendo en cuenta que los cruces entre el espacio público y el digital brindan nuevas herramientas de interpretación y apropiación de la cultura. De esta manera se fueron construyendo más de treinta cartografías sonoras, cada una tan distinta de las otras como sus propios ritmos e instrumentos, pero todas con elementos en común: provenientes de la calle, parte de la memoria sonora y urbana de la ciudad, no re cononocidas a causa de su origen informal. Pareciera que la categoría de ‘formal’ e ‘informal’ superara las barreras conceptuales de lo económico y se instalara en la vida cultural de la ciudad cargándola con las mismas distinciones, imposibilitando el reconocimiento de un patrimonio inmaterial latente que al menor descuido podría desaparecer. Así como desde lo material el concepto de patrimonio cobra valor evidente en tanto que lo podemos ver y tocar (testimonio de ello da la arquitectura), Cartografías Sonoras propuso el ejercicio de escuchar y escucharnos como una manera distinta de reconocer el patrimonio de la ciudad. “Escuchar implica pensar, y escuchar las ciudades significaría una buena disposición para entenderlas en toda su complejidad. Las ciudades hablan de lo que son a través de su imagen y de sus arquitecturas, pero también, y muy intensamente, a través de sus sonidos Entre Canastas Los instrumentos son extensiones del cuerpo  que te ayudan aprovechar las destrezas adquiridas,  las destrezas peleadas. Personajes multi-Retazos de colores vario-Pinto, gafas de aviador y cabellos de muñeco. Extravagancia. Anomalía. Fabián Velazco, es el hombre orquesta, trae sobre su cuerpo un grupo coordinado de sonidos que bien podría parecer muchos hombres.  Su nombre es una retahíla que empalma frases a veces ininteligibles: Transito de Selección, Cruz Rosa de las Mercedes y Anchapaxi de las aguas. Tan confusas y enredadas como sus barbas color gris. Tambor. Platillos. Saxofón: Bienvenidos a una muestra gráfica y práctica. En medio de la calle proclama el tiempo que lleva en su oficio: Cientos de años, medio siglo de existencia, una sola década, la del sesenta, el año de su natalicio. Y aunque en un primer momento parece sólo ruido y extravagancia de alguno loco de la calle comienza a formar melodías que al ritmo de su cuerpo y las manos de sus dos hijos atraen a espectadores o lectores. Sin un sonido definido más que el de la improvisación. Sin ninguna otra pretensión más que la de su canción hace eco de los indígenas andinos. Sin principio ni final, anda y desanda los pasos y el registro, como un saludo propio a la mitad y una sentencia casi de otro sólo al final.   Visite su canasta, antes de que su canasta lo visite a usted. De esta forma Cartografías Sonoras se circunscribió en estas nuevas maneras de entender la ciudad para entendernos también a nosotros mismos, generar memoria colectiva. Camilo Cantor, su principal gestor, nos dice: “Hay que aprender a juzgar a una sociedad por sus ruidos, por su arte y por sus fiestas, más que por sus estadísticas” y nos invita a conocer la ciudad y apropiarnos de ella a través de su paisaje sonoro. Sombra Negra Actualmente el proyecto cambió la forma en la que venía trabajando y emprendió nuevas búsquedas sonoras en el espacio y en la ciudad. Producto de ello se han generado proyectos como Cartografías del Azar: “Experimento grupal en la ciudad que permite reflexionar, explorar y generar nuevas miradas de ésta a partir del azar, la deriva urbana y los nuevos medios tecnológicos y de la comunicación” y RadioLibre, la radio como lugar común. Para cualquier comentario o retroalimentación de estos contenidos pueden consultar o interactuar a través de @cartograsonoras y @camikant.  
secciones: La red
La red
CARTOGRAFÍAS SONORAS: MEMORIA DE UNA CIUDAD
Textos
Felipe Torres Sociólogo